Nació en Asunción República del Paraguay, el 27 de agosto de 1941 y siendo pequeño vino con sus padres a Formosa para cursar la primaria en la EPEP N° 58 desde el primer hasta el sexto grado y la secundaria en la EPES N° 54 «Gdor. Juan José Silva», turno noche, de donde egresó con el título de Perito Mercantil.
Hasta aquí todo normal, ya que su niñez y parte de su juventud le permitió vivir sin sobresaltos, ya que los «viejos» arrimaban el dinero necesario como para que nada falte en el hogar.
Los primeros síntomas de su pasión por la música aparecieron cuando decidió estudiar piano y música con la profesora «Chita» Pedroso y más tarde, lejos de dar en la «tecla» se inclinó por los «palillos», comenzó a darle duro a la batería, de vez en cuando la percusión con métodos y también escuchando algunas grabaciones.
Artísticamente sus mejores momentos como integrante de la Jazz San Fernando integrada en su totalidad por empleados de comercio (Iñiguez) con Armando Paredes (acordeón y guitarra), Luis Cogliolo (acordeón), Adolfo Caballero (batería), Alberto Del Solar (guitarra y canto) y la batería de Federico Ramón Bach- mann, cuando la orquesta interpretaba temas de jazz.
A partir de 1960, con el jazz de moda en Formosa, se incorpora como baterista de Los Latinos pasando a ser colegas de «Kiko» Monzalve (saxofón y canto), Daniel «Canguro» Torales (canto), Divino Chaparro (guitarra), Amado «Katute» Thompson (guitarra), «Lito» González (trompeta), «Kiko» Palmera (batería).
El repentino cambio de identidad tiene una explicación. Como había dos «Kiko» en la misma orquesta, «Canguro» Torales le puso el sobrenombre por ser «alto, flaco y agobiado”.
Simultáneamente con su actividad como empleado público provincial, Federico Ramón Bachmann o «Kiko» Palmera, integró durante 32 años consecutivos la orquesta «Los Latinos», hasta que en 1993 se desintegró el grupo, siendo el único músico que acompañó a «Kiko» Monzalve en todas sus giras y presentaciones dentro y fuera del país.
Convertido artísticamente en «Kiko» Palmera, tiene gratos recuerdos de su paso como músico de «Los Latinos» y su mayor orgullo es haber integrado durante tres décadas una de las mejores orquestas del norte argentino.
Precisamente, «Kiko» Palmera recordó que el 6 de este mes, se cumplirá un año más de los comienzos de «Los Latinos» y tuvo palabras de agradecimiento para el creador del grupo, Saturnino López o «Kiko» Monzalve, ya que fue padre, hermano, compañero y amigo en el buen sentido de la palabra, ya que gracias a «Kiko» ha podido «ser lo que soy» y lo que tengo, además de conocer gran parte del país actuando y acompañando a todos los importantes eventos folklóricos, junto a grandes de la música como los Hermanos Pasarelli y Mario Bejarano y otros que trascendieron a nivel nacional e internacional.
«Kiko» Palmera dijo que a través de la música ha cosechado muchos amigos, entre los que se destaca Omar Gaona (baterista) «porque hablamos el mismo idioma musical».
El ídolo de «Kiko» Pal- mera es Denis Chambers, un gran baterista norteamericano, recordando que su mayor alegría como músico-baterista es el inolvidable viaje que realizó a la Capital Federal junto a los demás integrantes de «Los Latinos» para ir a grabar un disco.
Recordó que era el viaje inaugural del barco de pasajeros «Ciudad de Formosa» y durante los cuatro días de travesía actuaron a bordo y vivieron un carnaval inolvidable.
La reflexión de «Kiko» Palmera es muy sencilla, pero objetiva: «Para la juventud, el estudio facilita los logros en la vida».
